Pertenecemos a generaciones distintas.
Nos sacamos 8 años, unos 2912 días de diferencia.
Algunos dirán que el amor no tiene edad, que no es un inconveniente mientras nuestros objetivos y madurez caminen en la misma dirección.
Para otros, tenemos fecha de caducidad y todo en contra porque somos temporalmente incompatibles.
Pero si me preguntan, diré que el amor tiene edad y unos ojos bonitos.
Mi amor acaba de estrenar los 30 y conserva un par de hoyuelos encima del culo. Ama con la fuerza huracanada de 15 y me enseña y aprendo tanto de él, como si hubiera vivido un siglo.
El amor tiene edad y trayectoria, juntos y por separado. Quiero decirte que asumo y abrazo satisfecha y feliz tu bagaje. Has besado tantos kilómetros de pieles que si se unieran, podrían formar el contorno del globo terráqueo. Y eso, es otra forma muy bonita de conocer mundo.
Cuando nací tú estabas a punto de hacer la comunión. Mientras estaba aprendido a hablar, tú ya habías leído unos cuantos libros y seguro que soltabas un discurso elocuente y mentiras logradas para salirte con la tuya.
En mis primeros pasos y cuando apenas lograba sostenerme en pie,
tú habías corrido decenas de kilómetros jugando a polis y cacos.
A mis 5 aprendí a decir enciclopedia en lugar de "encicopledia" y tú, la apartabas invirtiendo tus 13 en revistas porno.
Con 12 años me enteré que cuando una chica decía “hacer dedos" no se refería a autostop. Y tú con 20 ya los habías sumergido todos.
Cuando di mi primer beso, tú te habías mudado a una isla por amor.
A los 14, cuando me estaban creciendo las tetas, tú te las comías.
Y podrías haberte sacado la carrera, el máster y el doctorado desabrochando sujetadores.
A los 18 me ponías cachonda y te escribí.
Con 19 te puse en mi estantería.
A mis 20 te besé.
Me enamoré de ti con 21.
Volamos por tus 30, volví a ser niña en día de Reyes celebrando juntos mis 22.
Duermo contigo hoy. No sé qué pasará mañana. Retrasé tu reloj y adelanté el mío, para hacernos coincidir aquella noche. Y te regalé el resto, todo el tiempo del mundo, en aquel reloj de arena.
Si tus 8 años de más y mis 2912 días de menos encajaron, ¿cómo no vamos a estar a tiempo de ser mañana?