domingo, 27 de septiembre de 2015

Amor en bruto

A ver cómo te cuento que
sin tus manos cálidas al sur de mis caderas,
no distingo entre sueño y vigilia.

Estoy buscando las palabras correctas
para que entiendas que el Km 0 empieza
en tu comisura, y allí sigo colgada.

Pretendo explicarte que te quiero,
que te espero mientras te atrapo en sueños.
Y que sólo te libero en la cautividad de mi habitación.

En mi mesilla, siguen las vértebras 
del mejor de los libros, el tuyo.

Para recordarme que siempre serás mi último primer beso.