Me gusta perderme en ti.
Bucearte como si fuera a descubrir El Dorado.
Romper el mapa, porque no tenemos prisa y
disfruto más remándote a mi manera.
Surcarte en el mejor día de verano,
y en cada una de las tormentas dejando mi flotador de lado.
Que..., si la marea es alta, te nadaré con más ganas.
No necesito barca, prefiero susurrarte muy cerquita de tu barba.
Comencé siendo la reina de los mares,
para convertirme en pescadora de imposibles.
Y acabo como náufraga en la mejor risa
que ha burlado a todas las piratas.
Tripulo recorriéndote con inocencia y total certeza,
sabiendo que no hallaré fin.
La realidad depende de las perspectivas,
y tú siempre estás en mi punto de mira.
Si los demás piensan que el mar es infinito,
es porque todavía no se han perdido en una cama.
Y que si Colón descubrió América en 1492,
yo te he besado muchas más veces.
Has conquistado cada parte de mí,
incluso la más difícil e inalcanzable para los demás,
y ahora me toca a mí eso de beberte hasta que mi H20 sea M20.
Bucearte.
Remarte.
Surcarte.
Nadarte.
Pescarte.
Naufragarte.
Tripularte.
Recorrerte.
Colonizarte.
Beberte.
Anclarte.
Una tarea fácil la de amarte, encajo perfectamente aquí.
Ya puedo tirar el ancla.