jueves, 21 de marzo de 2013

Los trapicheos de Morfeo.


Transcurren los días, las semanas, los meses. Increíble pensar que estamos en Marzo y aún me parece estar en Diciembre. Sigue haciendo frío,  y los guantes habitan  todavía en los bolsillos de mi abrigo…aparentemente somos iguales, los mismos. Sin más. 
Sin embargo, no es así. Ya no nos besamos. Y si soy sincera, no recuerdo cuándo ni cómo fue nuestro último beso.
Los árboles empiezan a recuperar las hojas, los primeros capullos se asoman y el Sol, tímidamente, intenta brillar con más fuerza.
Y pasa el tiempo. El mundo sigue girando, como tú y yo. Giramos. Pero nuestro amor no se resigna, simplemente duerme. Hiberna como los osos pardos hasta la primavera.

Pero por raro que parezca, ya es primavera, y ni rastro de las caricias, ni de los viajes por las constelaciones naturales de tu cuerpo.

Quizás haya florecido el sentimiento con complejo de Morfeo, o puede que, simplemente, sigamos soñando.

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